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Los catalanes han expresado su descontento por la falta de inversión del Gobierno.

Es repetible, sistemático y opaco. La brecha entre la inversión estatal prevista y la real en Cataluña es significativa, superando la media nacional y, en particular, la de la comunidad de Madrid. Él explica: «Se puede medir desde el lado derecho o desde el lado equivocado, pero sucede todos los años». El jefe del Servicio de Estudios de la Cámara de Comercio de Barcelona, ​​Joseph Ramon Rovira Entre 2015 y 2021, el grado medio de ejecución de la inversión estatal en Cataluña fue del 60,3%, frente al 74,2% de la media regional y al 128,7% de la Comunidad de Madrid.

El dato de 2021 es el colmo, con una tasa de ejecución catalana del 35,8%, frente a una media regionalizable del 71% y una tasa de ejecución madrileña superior al 180%. Con un 23,9% de Adif y un 4,6% de Adif-Alta Velocidad, los proyectos de transporte ferroviario destacan por su bajo grado de avance. En cualquier caso, no es un solo ejercicio lo que destaca, sino la “tendencia” que no se está corrigiendo, según Rovir. “No tiene que buscar manos negras”, agrega, “pero sí tiene que preguntarle al gobierno por qué ocurre”.

La “falta de voluntad política”, según Joaquim Llansó, presidente de la Cámara Catalana de Contratistas de la Construcción, de la que forma parte Foment. Y el problema es que la brecha entre lo presupuestado y lo realmente hecho se ha vuelto “estructural”, como explica Alicia Casart, directora de Infraestructuras de la Cámara. “Uno de los grandes problemas es la falta de desglose de los proyectos, lo que dificulta saber cuáles deberían haberse llevado a cabo y cuáles no”, dice.

En cualquier caso, si organizaciones y entidades de diversas ideologías y tendencias tienen un agravio común, es éste: la baja ejecución real de inversión de Cataluña respecto a la media nacional, así como el déficit inversor resultante. Desde la Generalitat y la Cámara de Comercio de Barcelona hasta Fomento Laboral, Pimec y sindicatos, todos están representados.

Rаchel Sаnchez, ministra de Transportes, rechaza “un relato basado únicamente en cifras frías” durante una visita a la feria logística del SIL. “Este gobierno ha invertido más en Cataluña que ningún otro desde 2008”, añade. Continuó diciendo: “Necesitamos hacer un análisis proyecto por proyecto y ver dónde estaba cada uno de ellos cuando llegó el gobierno actual”. El lunes, el Ministerio se apresuró a decir que la Comisión Bilateral de Infraestructuras se reunirá «próximamente» para examinar los proyectos de inversión y su estado de avance con la Generalitat.

James Giro, el ‘conseller’ de Economía, ya ha dado la voz de alarma. Esta cifra es «triste, decepcionante y sorprendente» para él; esta evolución es una “terrible injusticia” y los datos son tan “sangrientos, persistentes y humillantes” que cree que “Cataluña es un nuevo Estado de Europa”.

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La verdad es que algunas personas buscan razones políticas para explicar su comportamiento. “Tiene que haber negociación, y dudo que la haya habido desde al menos 2017, el año del referéndum”, dice. El número dos de Antoni Cаstells en el Ministerio de Economía del socialista Antoni Cаstells, Martí Carnicero. En cualquier caso, señala que la disposición adicional tercera del Estatuto, que establecía mecanismos para alinear la inversión pública estatal en Cataluña con su peso en el conjunto de la economía (PIB), ayudó en cierta medida a acortar distancias. Pero, a pesar de las promesas, los Ejecutivos de Pedro Sánchez, que trabajaron con los presupuestos del Estado prorrogados en 2019 y 2020, no pudieron hacerlo por decisión del Gobierno de Mariano Rajoy. Según el Ministerio de Economía, hay atrasos pendientes de aproximadamente 3.000 millones de dólares debido a un déficit de inversión entre 2009 y 2013.

Según un estudio realizado por la Generalitat y AQR-Lab sobre el impacto acumulado del Déficit de Inversión del Estado de Cataluña entre 2012 y 2017, restó 9,8 puntos porcentuales al PIB, unos 23.820 millones de euros en 2018. Foster, por su parte, exigió un cambio extraordinario impulso financiero de 10.000 millones de dólares entre 2019 y 2023 antes de que estallara la pandemia para completar las infraestructuras estratégicas ya licitadas en Cataluña, cifrando el déficit de inversión en los últimos años en 28.000 millones de dólares, que ya asciende a 34.000 millones de dólares hace unos meses.

Oliver Barker

Nació en Bristol y se crió en Southampton. Tiene una licenciatura en Contabilidad y Economía y una maestría en Finanzas y Economía de la Universidad de Southampton. Tiene 34 años y vive en Midanbury, Southampton.

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