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Han descubierto un nuevo objetivo para el tratamiento del cáncer de colon y recto.

La quimioterapia, que es el tratamiento más común para el cáncer de colon y recto, no siempre funciona. La resistencia se desarrolla en el 30% de los pacientes y los tumores se diseminan. Pacientes que tienen mal pronóstico.

Ahora, un grupo de científicos liderado por el Instituto de Investigaciones Médicas Hospital del Mar ha descubierto qué desencadena esta cadena de eventos. De esta manera, pudieron identificar un conjunto de marcadores de mal pronóstico, así como un posible objetivo terapéutico para estos pacientes. Nature Communications ha publicado el estudio.

De esta manera, pudieron identificar un conjunto de marcadores de mal pronóstico, así como un posible objetivo terapéutico para estos pacientes. Nature Communications ha publicado el estudio.

La quimioterapia no siempre elimina todas las células tumorales, y una parte de ellas sobrevive, volviendo a un estado embrionario.

El tumor puede entonces reaparecer con mayor vigor, resistiendo el tratamiento y diseminándose a otras partes del cuerpo.

Los investigadores pudieron comprobar que en las células en este estado embrionario se expresa un conjunto de genes, en concreto un grupo de ocho genes que son característicos de las células tumorales y las hacen más agresivas, al replicar este proceso en organoides creados a partir de células de pacientes.

Ante esto, las autoras principales del estudio, Laura Sole y Theres Wolf del IMIM-Hospital del Mar y CIBER Cáncer (CIBERONC), afirman que “esta firma embrionaria puede servir como herramienta para predecir el pronóstico de los pacientes y considerar tratamientos específicos para ellos”. Se utilizaron pruebas in vivo con tumores humanos implantados en ratones para confirmar los hallazgos.

Posible diana terapéutica

Los investigadores creen que comprender los factores involucrados en la conversión embrionaria del tumor ayudará a determinar el riesgo de recaída en pacientes con cáncer de colon y recto. “Hemos visto que las células que no mueren con la quimioterapia desarrollan este fenotipo embrionario, y creemos que esto también sucede en una proporción de tumores incluso antes del tratamiento en pacientes, células que la quimioterapia no mata”. Lo explica Llus Espinosa, autor principal del estudio, coordinador del Grupo de Investigación de Mecanismos Moleculares del Cáncer y del Grupo de Células Madre del IMIM-Hospital del Mar e investigador del CIBERONC.

De izquierda a derecha Anna Bigas, Mar Iglesias, Lluís Espinosa, Teresa Lobo y Laura Solé

Ahora, los investigadores están trabajando para usar este descubrimiento no solo para mejorar los pronósticos de los pacientes, sino también para desarrollar nuevos tratamientos y personalizar enfoques para estos pacientes de alto riesgo. Encontrar el regulador específico de la conversión embrionaria de estas células facilitará el uso de una nueva estrategia de tratamiento que combina la quimioterapia con inhibidores específicos de los genes involucrados. Ya están disponibles algunos fármacos que pueden actuar sobre tumores con características embrionarias.

Hará que determinar nuevos tratamientos y personalizar el enfoque para estos pacientes de mayor riesgo sea mucho más fácil.

El objetivo de los autores es crear un kit que pueda usarse para determinar si estos genes están presentes en muestras de pacientes. “Una vez que se identifica el factor que causa la conversión en estos pacientes”, dice rotundamente, “esta firma podría detectarse para determinar quiénes son candidatos para un tratamiento específico dirigido a estos genes”.

En este sentido, Martha Guix, firmante del trabajo y médico adjunto del Servicio de Oncología Médica del Hospital del Mar, cree que “una de las primeras lecciones que aprendes cuando tratas a pacientes con cáncer de colon y recto es que cada caso es diferente, no solo porque cada persona es única, sino porque los tumores que padece tienen comportamientos muy heterogéneos”. Este tipo de investigación puede ayudarnos a entender por qué hay tantas variaciones y cuáles son las mejores opciones de tratamiento para cada caso. Todavía queda mucho por hacer, pero estamos a punto de emprender un camino apasionante».

Oliver Barker

Nació en Bristol y se crió en Southampton. Tiene una licenciatura en Contabilidad y Economía y una maestría en Finanzas y Economía de la Universidad de Southampton. Tiene 34 años y vive en Midanbury, Southampton.

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