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Cepsa inicia el desmantelamiento de la refinería más antigua de Tenerife.

En 1929, la Compañía Española de Petróleos SA (Cepsa) eligió Santa Cruz de Tenerife como sede de la que sería la primera refinería de España. Su retirada ha comenzado casi un siglo después, con las necesidades de la sociedad y de la propia población isleña apuntando en otra dirección.

Los 573.000 metros cuadrados (casi 150 campos de fútbol) y los tanques de almacenamiento de la fábrica serán un espacio que reivindica la ciudad que ha crecido alrededor de la refinería, que antes estaba en las afueras y ahora está prácticamente en el corazón de Santa Cruz.

Cuando el proceso de desmantelamiento de instalaciones industriales se complete por completo en 2030, se espera que ese momento llegue.

Estos proyectos se realizarán por etapas. La fábrica ya no es de refino, pero se sigue utilizando para almacenar combustible que luego se distribuye y comercializa en las islas.

Cuando tenemos en cuenta que los productos de Ceps (butano, propano, gasolina, electricidad, lubricantes, queroseno para aviones, asfalto, etc.) cubren el 65% de las necesidades energéticas totales de las islas (según datos de la empresa), el cese no puede ser inmediato. Se requerirán las nuevas instalaciones industriales que la compañía está construyendo en el Puerto de Granadilla, otra zona de la isla donde la citada compañía ya tiene concesión para operar.

Se espera que esta sección del plan se complete alrededor de 2025. Luego será el momento de limpiar los suelos que tienen signos de contaminación (remediación en la jerga) y desmantelar las instalaciones.

Uno de ellos comenzó ayer de manera simbólica: el merox, una sección de la refinería donde se produce la gasolina comercial. Los enormes tanques de almacenamiento de petróleo crudo se instalarán este año, seguidos de hasta cinco unidades de fábrica más tarde.

El merox, la primera instalación que comenzará a desinstalarse de la refinería de Tenerife.

La retirada de este primer depósito formaba parte de un acto simbólico organizado hoy por Ceps en las instalaciones de la refinería de Tenerife para marcar este día en el calendario como un parteaguas en la futura descarbonización y transición energética de Canarias hacia un futuro más sostenible.

Un cambio de paradigma hacia el que la compañía ya dirige su estrategia empresarial a corto plazo. “Estamos escribiendo el futuro de Ceps y de las islas, que serán líderes en energías verdes y movilidad sostenible”, dijo Marten Wetsellar, director general de la petroquímica, que estuvo flanqueado por autoridades locales e insulares, así como por Teresa Riber, ministra. para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

Una demanda social

Durante su intervención, la Vicepresidenta Tercera del Gobierno ha destacado la trascendencia del día del inicio de la desinstalación, tanto por “el movimiento positivo de Ceps para mirar lo que demanda el siglo XXI” como por la importancia de la fábrica para las familias isleñas.

Empleó a más de mil personas a la vez, y como señaló el presidente del Cabildo Canario, Pedro Martín, hay pocas personas en la isla que no tengan alguna conexión directa o indirecta con la fábrica. Las raíces se remontan a casi un siglo de funcionamiento y revitalización de la economía local, tal y como describe un representante de la administración insular, propietaria de la marca en Tenerife.

Tanto el ministro Riberà como Martín expresaron su agradecimiento a los trabajadores de la empresa, quienes estuvieron representados por un reducido grupo en el acto oficial, y los instaron a mantener la “estabilidad laboral” en la nueva etapa.

El consejero delegado de Cepsa interviene en el acto simbólico que marca el inicio de las obras de desinstalación de la refinería de Tenerife, bajo la mirada de la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera.

El alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermdez, que también se dirigió a las familias históricamente vinculadas a la fábrica, destacó la trascendencia histórica del acto de ayer para la ciudad de Santa Cruz de Tenerife, que ahora se enfrenta al reto de capitalizar este “ oportunidad histórica”, como dijo el primer alcalde de la ciudad.

El Ayuntamiento y la empresa firmaron en junio de 2018 un convenio denominado ‘Santa Cruz Verde 2030’ para estudiar la regeneración urbana del suelo y su transformación en uso municipal y residencial. Será ese año cuando se devuelvan los terrenos a los gobiernos locales y autonómicos sin rastro de la instalación industrial para que diseñen lo que construirán sobre ellos.

El proyecto pretende ser un modelo de sostenibilidad a todos los niveles, de acuerdo con el objetivo de lograr una transición ecológica para las islas. Desde la movilidad hasta el suministro de energía y los estándares ambientales de los edificios que se construyen allí, ya sea para uso residencial, turístico o municipal, hay algo para todos.

De la llama perpetua al pulmón verde

Los espacios verdes, por supuesto, se incorporan al diseño urbano del área, con planes para transformar lo que alguna vez fue una refinería en un “pulmón verde”. El diseño, planeamiento, autorización y ejecución de este macroproyecto urbano no tienen plazos establecidos.

El cierre de la refinería y la retirada de los depósitos de crudo, prevista para dentro de tres años, no significará que estos combustibles dejen de ser una parte importante del suministro energético de Canarias, pero sí marcarán el inicio de una nueva era . “El petróleo del futuro es el viento, el sol, la geotermia y la fuerza del agua”, dice Ángel Víctor Torres, presidente del Gobierno de Canarias.

Oliver Barker

Nació en Bristol y se crió en Southampton. Tiene una licenciatura en Contabilidad y Economía y una maestría en Finanzas y Economía de la Universidad de Southampton. Tiene 34 años y vive en Midanbury, Southampton.

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