Noticias

Barcelona se posiciona como la capital europea del comercio de proximidad.

Si hay un negocio que distingue a Barcelona de muchas otras grandes ciudades es el barrio, que salpica la ciudad de tiendas de todas partes, haciendo que la mayoría de bienes y servicios estén a solo unos pasos. Como valor que humaniza las grandes ciudades y facilita la compra a cualquier vecino, este comercio cercano merece una capitalidad que lo promueva y difunda. Así, Barcelona Trade (como gran empleadora de los ejes no centrales) presentó este jueves el proyecto de Capital Europea del Comercio de Proximidad y la candidatura de la capital catalana para ser la primera en acogerla en 2023.

Tras varios años de desarrollo y con la pandemia reforzando la importancia de los establecimientos de barrio como fuentes de abastecimiento y socialización, ha llegado el momento de poner en marcha una iniciativa prometedora. Save Vendrell, presidente de la asociación, lo presentó esta tarde a representantes institucionales, sociedad civil y entidades. No faltaron Jaume Collboni, primer teniente de alcalde de Barcelona; Albert Castellanos, secretario del Departamento de Empresa y Competitividad; Dolors Montserrat, presidenta de la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo; y Sergi Barrera, director de la Oficina del Parlamento Europeo en Barcelona.

“Barcelona tiene los atributos y la fuerza para ser la primera gran capital”, afirmó Vendrell, respaldado por representantes de los 23 ejes que unen a las personas y defienden la preservación de las identidades de las metrópolis europeas mientras reducen la “desertificación” comercial. También ha manifestado su deseo de ser “un proyecto de ciudad, país y estado para una verdadera causa europea”.

Programa de maduración

La Capital Europea del Comercio de Proximidad propone que cada año una ciudad acoja acciones y actividades informativas, divulgativas y formativas dirigidas a ciudadanos y comerciantes con el reto de “valorar el comercio de proximidad y contribuir a la conciencia colectiva de su importancia en el ámbito económico y social”. ”, según el documento. Aunque faltaría detallar el programa local, si la iniciativa sale adelante, la Capital Europea del Comercio de Proximidad propone que cada año una ciudad acoja acciones y actividades informativas, divulgativas y formativas

Se propone establecer en Barcelona un punto de encuentro entre entidades comerciales y ciudades europeas, con el fin de “compartir estrategias, políticas y buenas prácticas público-privadas y sociales en materia de sostenibilidad, digitalización, tecnología, movilidad, políticas urbanas, logística, gestión comercial, y así sucesivamente.” A través de conferencias, talleres, capacitaciones y eventos, promovemos el marketing, la comunicación y la responsabilidad social.

La candidatura local es “una declaración de intenciones de cómo Barcelona, ​​y por extensión Cataluña, quiere presentarse al mundo como modelo comercial”, según los castellanos. Collboni también ha defendido con pasión la iniciativa, afirmando que el modelo de proximidad “forma parte del modelo social europeo” y anunciando que el Ayuntamiento volverá a cubrir este año el 75% del coste de la iluminación de las calles comerciales de Barcelona. Y Montserrat ha declarado que está enamorada del proyecto desde sus inicios y le ha dado todo su apoyo: “Tengo mucha confianza en que saldremos adelante”.

Barrera recordó el impacto “enorme” de la crisis sanitaria en el comercio de Barcelona, ​​que se saldó con el cierre de cerca de 3.000 comercios, así como el papel de los fondos Next Generation para paliar la situación. No ha olvidado que el comercio es la segunda fuente de empleo “más importante” en la Unión Europea. En el caso de Barcelona, ​​el barrio demostró ser mucho más resistente a la pandemia, ya que los barrios se atiborraron de ella durante meses. En cambio, el centro de Ciutat Vella se vio mucho más afectado, ya que muchos comercios cerraron sus puertas por los altos alquileres ante la ausencia de turistas. Cientos de personas todavía están en proceso de transferencia.

Calendario y argumentos

Noticias relacionadas

Para hacer realidad el proyecto, una delegación de Barcelona Comerç viajará a finales de este mes a Bruselas, donde establecerán contactos institucionales y lo presentarán ante el Parlamento Europeo y la Comisión Europea, de la mano de Vitrinas de Europa y Comercio entidades de todo el continente.

Los argumentos son convincentes: consolidar el comercio local como la base del comercio europeo, incorporar objetivos de desarrollo sostenible, «digitalizar de forma constructiva y no destructiva», proteger los derechos de los consumidores europeos, expandir el modelo más allá de la UE y promover el empleo comunitario. Pasear por Sants, Sant Andreu, Gran de Gràcia o Maragall e imaginar cómo serían los barrios sin ese latido comercial hace que la teoría sea más fácil de interiorizar.

Oliver Barker

Nació en Bristol y se crió en Southampton. Tiene una licenciatura en Contabilidad y Economía y una maestría en Finanzas y Economía de la Universidad de Southampton. Tiene 34 años y vive en Midanbury, Southampton.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba